Como en un barco

 

 

 

Lo primero es aceptar sin complejos el tamaño con el que realmente se cuenta para poder sacarle el máximo partido: un piso pequeño y de formato alargado. Se partía de un apartamento de 42m2, en una finca centenaria, totalmente compartimentado, lleno de habitáculos diminutos y muy apretados.

El objetivo era conseguir un piso compacto, adaptado a la vida urbana contemporánea. Totalmente equipado, sin excesos, pero sin dejarse nada. Sobre esta estructura alargada de medidas reducidas y con puntos de luz natural sólo en los extremos se optó por colocar en la zona central un cubículo para alojar un baño amplio con lavandería y zona de almacenaje. Se redondeó
una de sus esquinas para ganar espacio en la entrada.

 

 

En el extremo exterior de la pieza se colocó la cocina. Se potenció la sensación de bloque pintándolo del mismo color que los muebles y la puerta del baño se integró totalmente en la pared. De esta manera el dormitorio queda en la parte posterior y en la exterior y más luminosa del apartamento se abre la cocina, totalmente equipada y el salón comedor.

 

 

La fuente de inspiración por paralelismo, debido a las dimensiones y a la necesidad de aprovechar bien los espacios, fue un barco, también a nivel estético. Se utilizaron recursos náuticos para darle carácter. Madera y azul marino predominante para cocina, techos y el módulo central, textiles rayados y tejidos naturales para alfombras y cortinas o las salidas de ventilación circulares como las ventanas de un camarote…

 

 

A nivel de decoración se han utilizado piezas sencillas y elegantes, pero con carácter como las lámparas Bola Disc de Pablo Design en la entrada y el salón. Jugando con la repetición de esferas se complementó en el salón con un aplique de pared vintage encontrado en un mercadillo. El sofá de estilo clásico con estructura de madera es el Boomerang de Wendelbo, su mostaza aporta calidez a la sala y contrasta con el azulón del techo y cocina. La cocina es de CULTO y las griferías Sally de la marca “boutique” belga RVB, firma que tienen en exclusiva para toda la península en su Store / Showroom de la calle Laforja 85 de Barcelona. En el dormitorio, somier abatible, taburete Angui de AYTM, butaca restaurada de los años 60 comprada en una tienda de antigüedades, cómoda BOX de Xam y barra para la ropa a medida. El mueble de baño es de la casa Codis y los grifos también son de RVB. La puerta "invisible" del baño es de Barausse. La máscara africana de la entrada de la colección Máscara pop de UMASQU de venta también en CULTO

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